LA REVOLUCIÓN IRANÍ DE 1979.
En el invierno de 1979, Irán vivió una convulsión política y social que cambiaría no solo su historia, sino también el equilibrio geopolítico de todo Oriente Medio. La Revolución Iraní, que culminó con el derrocamiento del sha Mohammad Reza Pahlaví y el ascenso al poder del ayatolá Ruhollah Jomeiní, fue un acontecimiento complejo, nacido de la confluencia de profundas tensiones internas y del descontento hacia la influencia extranjera.
El Irán del sha era un país que había experimentado, durante las décadas previas, una modernización acelerada. Tras el golpe de Estado de 1953 —apoyado por la CIA y el MI6— que derrocó al primer ministro nacionalista Mohammad Mosaddeq, Mohammad Reza Pahlaví consolidó su poder instaurando una monarquía autoritaria. Su “Revolución Blanca”, lanzada en 1963, pretendía modernizar el país mediante la reforma agraria, la industrialización y la secularización. Sin embargo, estas medidas, aunque modernizadoras, también generaron una profunda brecha social: beneficiaron a las élites urbanas y dejaron atrás a amplios sectores rurales, además de ofender al clero chií y a los tradicionalistas.
El descontento se vio alimentado por la represión política ejercida por la temida policía secreta del régimen, la SAVAK, y por la percepción de que el país había perdido su soberanía frente a Estados Unidos. Mientras tanto, el ayatolá Jomeini, desde su exilio en Francia, articulaba una oposición ideológica basada en el islam chií político. Su doctrina del velayat-e faqih —el gobierno del jurista islámico— proponía que los clérigos debían asumir el liderazgo del Estado para garantizar una sociedad conforme a los principios del islam.
A finales de 1978, las protestas contra el sha se extendieron por todo el país. Manifestaciones masivas, huelgas generales y la paralización de la industria petrolera erosionaron el poder del monarca. El 16 de enero de 1979, Mohammad Reza Pahlaví abandonó Irán, dejando atrás un régimen en colapso. Dos semanas después, el 1 de febrero, Jomeini regresó triunfalmente a Teherán, recibido por millones de personas. En abril, tras un referéndum, se proclamó oficialmente la República Islámica de Irán, marcando el fin de más de 2.500 años de monarquía persa.
El nuevo régimen eliminó rápidamente a sus competidores políticos: liberales, socialistas y movimientos de izquierda fueron apartados o perseguidos. Se instauró una teocracia bajo el liderazgo supremo del ayatolá Jomeini, quien concentró en su figura la máxima autoridad religiosa y política. La Constitución de 1979 estableció el principio del velayat-e faqih como pilar del Estado, y las instituciones islámicas —como el Consejo de Guardianes y la Asamblea de Expertos— pasaron a tener poder efectivo sobre el gobierno civil.
Durante la década de 1980, Irán se vio inmerso en la devastadora guerra con Irak (1980-1988), iniciada por Saddam Hussein con el apoyo tácito de Occidente. El conflicto reforzó la cohesión interna del régimen revolucionario, que presentó la lucha como una “guerra santa” por la supervivencia del islam frente a la agresión extranjera. Aunque el costo humano y económico fue enorme, la guerra consolidó la identidad revolucionaria iraní y el poder de los Guardianes de la Revolución, el cuerpo militar ideológico creado por Jomeini.
Tras la muerte del ayatolá en 1989, el país inició una nueva etapa bajo el liderazgo de Alí Jameneí, quien fue designado Líder Supremo, y de Alí Akbar Hashemí Rafsanyaní como presidente. Desde entonces, Irán ha transitado entre periodos de apertura y endurecimiento político. Durante los años noventa y principios de los 2000, surgieron movimientos reformistas encabezados por Mohammad Jatamí, que buscaron una mayor libertad de expresión y un acercamiento con Occidente, pero fueron frenados por los sectores conservadores.
La llegada al poder de Mahmud Ahmadineyad en 2005 marcó un nuevo giro hacia el radicalismo. Su discurso populista y antioccidental reavivó las tensiones con Estados Unidos, especialmente por el programa nuclear iraní. Las protestas del Movimiento Verde en 2009, reprimidas con dureza, evidenciaron la persistente división entre un régimen teocrático autoritario y una sociedad civil cada vez más urbana y joven que demanda reformas.
En los últimos años, bajo los gobiernos de Hasán Rohaní y Ebrahim Raisí, Irán ha enfrentado una compleja situación internacional. Las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos tras la retirada del acuerdo nuclear en 2018, junto con las protestas internas provocadas por la crisis económica y las restricciones sociales, han vuelto a poner en cuestión la legitimidad del régimen. La muerte de Mahsa Amini en 2022, bajo custodia de la policía moral, desató un movimiento de protesta nacional —liderado por mujeres— que desafió directamente la autoridad teocrática.
Más de cuatro décadas después de la Revolución, el legado de Jomeini sigue marcando el destino de Irán. La República Islámica ha sobrevivido a guerras, sanciones, aislamiento y protestas, pero continúa enfrentando el dilema entre su ideología religiosa fundacional y las aspiraciones de modernidad y libertad de su población. Lo que comenzó como una revolución contra la autocracia del sha se ha transformado, con el tiempo, en un sistema que reproduce muchos de los mecanismos autoritarios que pretendía destruir, aunque con una legitimidad basada en la religión y en la resistencia frente a la injerencia extranjera.
La Revolución Iraní de 1979 no solo cambió la historia de Irán: alteró el curso de todo Oriente Medio, inspiró movimientos islamistas en otros países y redefinió la relación entre religión y poder en el mundo contemporáneo. Su impacto, aún palpable, demuestra que aquel terremoto político no fue un episodio cerrado del siglo XX, sino un proceso que sigue evolucionando en el siglo XXI.
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Policía local de profesión, desarrolla su cometido en la categoría de oficial en el municipio de Utebo, contando con 17 de servicio y varias distinciones. A pesar de que su afán por la historia le viene desde pequeño, no fue hace mucho cuando se decidió a cursar estudios universitarios de Geografía e Historia en UNED y comenzar en el mundo de la divulgación a través de las redes sociales. Actualmente administra el blog elultimoromano.com así como páginas en Instagram y Facebook con el mismo nombre. Además, colabora con revistas, páginas, asociaciones, blogs, podcast y es miembro de Divulgadores de la Historia.
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Bibliografía:
Abrahamian, Ervand A History of Modern Iran.
Axworthy, Michael Revolutionary Iran: A History of the Islamic Republic.
Milani, Abbas The Shah.
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