RUBENS Y VELÁZQUEZ. ARTISTAS Y DIPLOMÁTICOS.



A partir del siglo XVII, las crecientes relaciones diplomáticas entre los diferentes estados que conforman Europa, hacen que el viejo modelo de embajadores pertenecientes a la nobleza o el clero comience a cambiar, abriéndose a la incipiente burguesía o a los artistas, que reclamaban mayores honores y derechos.

Estos embajadores, a los que se veía como una especie de espías, servían no solo para establecer las relaciones diplomáticas correspondientes, si no para la obtención de información y el traslado de esta por canales no oficiales, ya que la correspondencia solía ser intervenida, por lo que s empezó a usar a comerciantes o viajantes para llevarla de forma oral.

Para representar a un estado, era necesario que la persona tuviese un mínimo de cultura y saber estar bastante elevado, lo que hacía que los artistas, cultos y con don de gentes, comenzaran a usarse no solo como meros actores que inmortalizaran momentos, para obras a dignatarios con el fin aumentar su prestigio y poder o de hacer de recaderos en los regalos de obras entre reyes y nobles, si no como verdaderos agentes diplomáticos, lo que llevó a una glorificación de su gremio, algo que llevaban reclamando desde hace tiempo.

Uno de los primeros ejemplos de autoafirmación personal de un pintor, fue Gerard Ter Broch, quien en 1648, se retrató junto con los asistentes a la ratificación de la paz de Munster. 


Nuestro primer protagonista, Pedro Pablo Rubens, nacido en Alemania en 1577, tuvo un destacado papel en el servicio diplomático de la corona española. En los inciios de su carrera, en 1600, llega a Italia, donde sirve al duque de Mantua, viajando a Roma para copiar varios cuadros para la colección privada del duque. En 1603, es enviado a la corte de Felipe III a fin de entregar unos regalos, sin embargo, entablará una buenas relaciones en la corte, como el cuadro ecuestre que le pintó al duque de Lerma y, además, pudo estudiar la propia colección real.
En 1609 fue nombrado pintos de cámara de los Archiduques en Flandes, por lo que allí se trasladó y desde donde realizaría varios viajes en nombre de la archiduquesa Clara Eugenia con la tapadera de vender cuadros de su taller a clientes internacionales, estableciendo una red de información entre el rey de Inglaterra, Carlos I, el cardenal Richeleu de Francia y la monarquía española debido a los numerosos encargos que fue recibiendo, como el de la reina madre francesa María de Medicci, que consiguió contratarlo para la decoración del palacio parisino de Luxemburgo. En 1627, fue enviado a Inglaterra para negociar una paz de manera informal. Su talante y buen estar, hizo que fuera nombrado secretario del Consejo Privado de los Países Bajos y que las buenas relaciones que había establecido con Carlos I, permitieran a España enviar un embajador formal a Londres para la firma del tratado en 1630.
Como recompensa por sus negociaciones Rubens fue colmado de regalos y recibió tanto de Carlos I, como de Felipe IV, la dignidad de caballero.
Posteriormente, el propio Carlos I pensó en él para decorar los techos del Banqueting House en el palacio Whitehall, ofreciéndole incluso establecerse en la corte inglesa en Londres. Rubens, que se sentía mucho más cómodo en su papel de diplomático que de cortesano, solo residió 9 meses, tras lo cual abandonó el país para volver a Flandes, dejando a cargo de su taller a Anton Van Dyck.




Diego Velázquez, nacido en Sevilla en 1599, no consiguió tal grado de importancia diplomática como Rubens, a quien conoció durante la estancia de este en Madrid, aunque también desempeñó funciones diplomáticas para la corona. En su caso, su carrera diplomática comenzó cuando ya era una artista de prestigio, pues en 1623 ya había sido nombrado pintor de cámara y retratado a miembros de la familia real, acudiendo a Italia como cámara del rey para adquirir unas obras y unos vaciados de bronce de obras helenísticas. En esta estancia de aproximadamente un año, pudo conocer al papa Inocencio X, a quien retrató, recibiendo con ello el acceso a la academia de San Lucas de Roma y a la hermandad  Virtuosi al Pantheón, además, pronto recibiría el hábito de Caballero de Santiago de parte del Rey. Sin embargo, este viaje es posible que escondiera otros propósitos más secretos. Flavio Atti, espía de los duques de Parma en Madrid, escribió a María de Medicci poniendo en aviso sobre las intenciones del viaje de Velázquez. Es posible que su viaje estuviese preparado para recibir sobornos y regalos, pues el propio Atti, descifró una correspondencia del Conde-Duque de Olivares en la que daba instrucciones para que se le entregasen al pintor unas "cartas". En 1648, volvió a ser enviado a Italia donde, nuevamente, no se le negó el paso y estancia a lo largo de la península. Su trayectoria y confianza del rey fue tal, que se le permitió retratarse junto al mismo Felipe IV y a la infanta Margarita de Austria en el cuadro de las meninas. Posteriormente acompañaría al rey en su viaje a la Isla de los Faisanes para la firma de la paz de los Pirineos en 1659, con la obligación de velar por la buena marcha de la complicada ceremonia que un acto de esta envergadura tenía, seleccionando los tapices que iban a decorar los pabellones donde se celebraba el encuentro entre Luis XIV y Felipe IV en el río Bidasoa, ya que la utilización de la imagen y protocolo eran utilizadas de manera importante como un modo de representación política. Este su último encargo diplomático, tal vez por que los Austrias, tan pronto se apoyaban en la imagen y la representación, como prescindían totalmente de ella.



Las tareas diplomáticas realizadas por artistas como Rubens, allanaban los caminos del creciente coleccionismo de las élites europeas. Por ejemplo, la embajada del conde de Nottingham en Madrid en 1605, permitió abrir horizontes al coleccionismo inglés, ya que en los años siguientes, agentes ingleses prepararon una visita del príncipe de Gales y del duque de Buckingham, y aunque no sirvió para lograr los objetivos políticos marcados, si sirvió para que estos coleccionistas pudieran hacerse con algunas piezas de arte. En años posteriores llegaron a España procedentes de Inglaterra numerosas obras de gran valor. La circulación de obras promovidas por la movilidad de embajadores hizo nacer un fervor por la colección de obras de arte y por contratar los servicios de los mejores artistas, lo que elevó hasta el estamento más alto a alguno de ellos. Carlos I permitió a Van Dyck abrir un taller en el centro de Londres, le proporcionó el título de noble y una cadena de oro con la que se auto representó en un retrato con girasol, de la misma manera que Rubens había añadido su autorretrato en La Adoración de los Reyes Magos para mostrar el título de nobleza obtenido o Velázquez en las meninas con su jubón con la cruz de la Orden de Santiago. Aunque Van Dyck nunca asumió funciones diplomáticas, ya que ningún pintor de generaciones posteriores llegó a asumir misiones del mismo nivel, el estatus del artista despegó a cotas nunca vistas. 


La adoración de los reyes magos. Rubens




JOSÉ ANTONIO OLMOS GRACIA.


Policía local de profesión, desarrolla su cometido en la categoría de oficial en el municipio de Huesca, contando con casi 15 años de servicio y varias distinciones. A pesar de que su afán por la historia le viene desde pequeño, no fue hace mucho cuando se decidió a cursar estudios universitarios de Geografía e Historia en UNED y comenzar en el mundo de la divulgación a través de las redes sociales. Actualmente administra el blog elultimoromano.com así como páginas en Instagram y Facebook con el mismo nombre. Además, colabora con revistas, páginas, asociaciones, blogs relacionados con la divulgación histórica y es miembro de Divulgadores de la Hi
storia.



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Bibliografía:

Imágenes del poder en la Edad Moderna. Alicia Cámara Muñoz. EU Ramón Arecés

 Carta del embajador de Parma en Madrid, Flavio Atti, a la Duquesa de dicho estado dando cuenta de viaje de Velázquez a Italia. Nápoles, Archivio di Stato, Archivio Farnese.


https://www.elplural.com/regreso-al-futuro/fue-velazquez-espia_212613102

https://es.noticias.yahoo.com/cuando-diego-velazquez-fue-acusado-de-espiar-para-el-rey-felipe-iv-093127123.html


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